Si algo es efectivo  para avanzar, es hacer una revisión  de cómo nos fue el año antes de finalizar. Es una manera de corregir y establecer nuestras metas para el entrante, un resumen de nuestras acciones nos permite ver que tanto avanzamos, que objetivos vale la pena evaluar o que quizás eliminar definitivamente de nuestra Lista de Deseos.

Siempre en la oficina tiendo a decirle a mis compañeros, ante un hecho que entendemos injusto o que afecte a otra área les digo “Véanse siempre en el espejo de otro” y cuando vi el caso de Juan De Los Santos (Juancito Sport) me sucedió lo mismo,  para mi fue una tragedia donde 3 familias perdieron su cabeza de hogar, pero en las redes se volvió en un circo romano de mal gusto, si no sabes que paso ver la cobertura especial de Listín Diario donde puedes encontrar todo lo sucedido en torno a este triste caso.

Abundar sobre este tema está demás, pero creo de todo debemos buscar un lado positivo, en caso de que lo tenga, verdad. Siempre que escribo de las redes sociales trato de exponer lo bueno como lo negativo, pero hay ocasiones que comportamientos negativos sirven para ayudarnos nos traen  advertencias que se traducen en enseñanza y al final es bueno.

Cada día al despertar tengo una rutina, y es revisar mis redes sociales,  como es de esperarse me salen siempre las actualizaciones de mis amigos, de mis páginas favoritas, entre ellas medios de comunicación que les doy estrecho seguimiento. Al trabajar en un periódico he desarrollado el hábito de leer  diarios de otros países,  El Universal de México, El Espectador de Colombia, El País de España son algunos de los habituales, Primera Hora de Puerto Rico  capta mi atención con la siguiente noticia: Muere la doctora Gloria Ortíz en hospital de Caguas en ese momento pensé en la teoría aquella de la Falacia del Jugador.

Cuando era joven soñé toda la vida con poder ir a fiestas, beber y disfrutar una larga noche con mis amigos, pensaba en ese tiempo,  era la cumbre para celebrar la mayoría de edad representando el inicio de mi #Libertad. Y realmente disfrute aquella época la cual fue breve porque como tuve que estudiar y trabajar apenas tenía tiempo para esas cosas, recuerdo ver a mis compañeros levantar en el parqueo de Apec un coche pequeño de nuestro amigo “Gugi” para luego entrarnos todos en él e irnos a tomar par de cervezas y hablar teorías de cómo hacernos ricos a Plaza Criolla o el Malecón.