Hace mucho tiempo decidí cerrar los ojos, siempre me mantuve con ellos abiertos hasta cuando dormía, recuerdo mi prima Rhina asustarse cuando me observaba dormir y escuchar desde lejos la voz de mi madre decirle: ¡Ella duerme así, tiene los ojos abiertos, pero esta rendía durmiendo! debe tener una explicación medica que desconozco claro está.

Es acostumbrado a que cuando sentimos que las cosas no resultan como queremos o pensamos, nos demos por vencido. Quizás los pensamientos derrotistas se agolpen en nuestro cerebro pidiéndonos una y otra vez dejar de seguir luchando por aquel sueño que se ve cada vez más lejos. A veces la realidad de cada día nos hace jugarretas para desviar nuestra atención, pero es allí donde debemos encontrar las fuerzas necesarias y simplemente seguir.

Cuando cantan la cancioncilla que dice, “lo que duele no es el cuerno lo que molesta es el cuchicheooo…” y es así porque cuando me paso, uno pasa por esas luego de llorar la perdida de la pareja. Pero es cierto cuando tus amigos y familiares te dicen que ya sabían, entonces es más intenso porque sabes, que todos ya saben.

Se termina, cuando todo termina.

En estos días he escuchado muchas actitudes derrotistas empezando el año, y no sé si en mi torrente sanguíneo hay exceso de Bevione y de John Maxwell, pero realmente no entiendo qué está pasando en este 2016, espero reconsideren. Mi historia de vida puede parecer dura para algunos, pero para mí no lo es, para mi es lo normal que me tocaba vivir y la he disfrutado en las buenas como en las malas, porque de esta última he sacado mi fuerza.

Siempre en la oficina tiendo a decirle a mis compañeros, ante un hecho que entendemos injusto o que afecte a otra área les digo “Véanse siempre en el espejo de otro” y cuando vi el caso de Juan De Los Santos (Juancito Sport) me sucedió lo mismo,  para mi fue una tragedia donde 3 familias perdieron su cabeza de hogar, pero en las redes se volvió en un circo romano de mal gusto, si no sabes que paso ver la cobertura especial de Listín Diario donde puedes encontrar todo lo sucedido en torno a este triste caso.

Abundar sobre este tema está demás, pero creo de todo debemos buscar un lado positivo, en caso de que lo tenga, verdad. Siempre que escribo de las redes sociales trato de exponer lo bueno como lo negativo, pero hay ocasiones que comportamientos negativos sirven para ayudarnos nos traen  advertencias que se traducen en enseñanza y al final es bueno.

Desde niñas hemos visto en películas, en los dramas y en los libros de cuentos que el primer amor deja marcado para siempre tus recuerdos, pienso porque como su nombre lo indica es la primera vez que alguien nos llama la atención lo suficiente como para desequilibrar nuestros sentidos. La frase con que está plasmado en el tiempo es que “El primer amor de tu vida, nunca se olvida”.

Recuerdo siempre en mi infancia sentir entrañable lastima por los malos de las tiras cómicas, o de los muñequitos, me sentía frustrada con el Correcaminos y miraba al Coyote como la verdadera victima en manos de ese horroroso pajarraco con suerte, que lograba salir airoso en cada episodio, creo que en ese momento empecé a generar mi teoría de los buenos solo lo son en la etiqueta.

Hoy  nacimos de nuevo mi querido Pimentel (taxista) y yo, nacimos de nuevo. Una enorme patana rastrillo medio  frente solo estábamos estacionados para doblar, tan solo eso. Me puse muy nerviosa y mientras observaba a mi taxista dialogar con el chofer de la patana, pensé “pudimos morir”, entonces escuche como el trataba de negociar el asunto, pero Pimentel  prefirió llevarme primero para no retrasarme más, aun ante una situación como la que vivimos y  viendo su auto sin bumper, sin mica el aun pensaba en eso, es un hombre increíble. Ya todo el trayecto al inicio en silencio, el se gira y me dice “Doña nos salvamos de milagro” y yo igual nerviosa le respondí, “ya lo sabe”.