Cuando alguien que admiramos se marcha de esta vida terrenal, no podemos imaginar la tristeza que puede causar a nuestro corazón. Con este actor aprendí a reír, a ver el lado divertido de la vida, a través de todas sus actuaciones pude verlo ser el bueno, el cómico, el padre, el doctor, el robot, el villano, el alíen, el cómico, el dramaturgo, actuales, del futuro. Aprendí amarlo a través de la pantalla y hoy nuevamente me enseña, algo que siempre he creído, en que porque alguien sonría o se vea bien físicamente, no quiere decir que dentro este todo bien, solo tú sabes el camino elegido o que en realidad pudo pasar para que te marcharas a destiempo. Hoy te despido con cariño, con lagrimas en los ojos te extrañare, y con este poema que es uno de mis favoritos, te digo bye Robin. #RIPRobinWilliams