Cada año, o inicio de mes leemos en las redes  la palabra ¡Sorpréndeme!  Ponemos nuestras esperanzas y oraciones en este nuevo inicio, pensando que sin el compromiso de nuestra parte el reseteo de las fechas surtirá una magia que hará que todo aquello que no pudimos hacer o concluir se realice.

El trabajo, la familia, los contactos con amigos en el extranjero, y para no alejarme del mundo sigo dentro de la red social de Facebook, cuando me pongo a buscar algo o entro para ver las noticias, me desencantan a un nivel superlativo las personas, es como si perdiera cada día más la fe en la humanidad. Resta tanto a las personas cuando escriben o comparten cosas sin sentido, podríamos apelar a las leyes de las redes sociales que protegen a las personas indicando que cada muro es privado, por lo que debemos dejar que cada quien demuestre a más de 70 millones de personas (Cifra a feb. 2017) como son en realidad, sus pensamientos y su forma de trolear a los demás o simplemente limpiar nuestras redes.

Si algo es efectivo  para avanzar, es hacer una revisión  de cómo nos fue el año antes de finalizar. Es una manera de corregir y establecer nuestras metas para el entrante, un resumen de nuestras acciones nos permite ver que tanto avanzamos, que objetivos vale la pena evaluar o que quizás eliminar definitivamente de nuestra Lista de Deseos.

Hace mucho tiempo, vivíamos de un modo distinto disfrutábamos de las pequeñas cosas como jugar en la calle cuando no había luz, oler a tierra mojada cuando estaba  lloviendo, o jugar con los amigos en la playa. Hoy cambiamos esas cosas por pantallas, las ventanas nuevas al mundo que nos va aislando cada vez más, entonces cuando estábamos aislados del mundo estábamos en contacto con nuestro entorno.

Por: Lic. Claritza Benítez.

Muchas veces controlamos los miembros más grandes del cuerpo, pero cuán difícil es tener dominio propio del más pequeño, la lengua, que se jacta de grande cosas, que con pequeñas palabras provocan hasta la muerte. Así como un gran bosque se incendia con tan solo un pequeño fuego!

Cuando cantan la cancioncilla que dice, “lo que duele no es el cuerno lo que molesta es el cuchicheooo…” y es así porque cuando me paso, uno pasa por esas luego de llorar la perdida de la pareja. Pero es cierto cuando tus amigos y familiares te dicen que ya sabían, entonces es más intenso porque sabes, que todos ya saben.

Los tiempos son los mismos, las situaciones similares, lo único que ha cambiado es el entorno y las influencias todo esto como fruto del desarrollo e integración de la tecnología en nuestra vida. Antes la mujer era la responsable de educar a los hijos en casa, no trabajaba; pero igual pasaban cosas desagradables existían otros conflictos, la diferencia radica en que no somos los mismos y nuestro ambiente tampoco. Nuestras prioridades han cambiado junto a ellas las de nuestros hijos.

El 2015 nos trajo grandes cambios, tuvimos terribles pérdidas, atentados terroristas, enfermedades, y miles de cosas que pudimos vivir pero realmente si de algo estamos conscientes es que aprendimos mucho y quizás la persona que inicio en enero no es la misma de ahora en diciembre, hoy no posee los mismos pensamientos que cuando inicio en enero.

Abundar sobre este tema está demás, pero creo de todo debemos buscar un lado positivo, en caso de que lo tenga, verdad. Siempre que escribo de las redes sociales trato de exponer lo bueno como lo negativo, pero hay ocasiones que comportamientos negativos sirven para ayudarnos nos traen  advertencias que se traducen en enseñanza y al final es bueno.