Por: Lic. Claritza Benítez.

Muchas veces controlamos los miembros más grandes del cuerpo, pero cuán difícil es tener dominio propio del más pequeño, la lengua, que se jacta de grande cosas, que con pequeñas palabras provocan hasta la muerte. Así como un gran bosque se incendia con tan solo un pequeño fuego!

Siempre en la oficina tiendo a decirle a mis compañeros, ante un hecho que entendemos injusto o que afecte a otra área les digo “Véanse siempre en el espejo de otro” y cuando vi el caso de Juan De Los Santos (Juancito Sport) me sucedió lo mismo,  para mi fue una tragedia donde 3 familias perdieron su cabeza de hogar, pero en las redes se volvió en un circo romano de mal gusto, si no sabes que paso ver la cobertura especial de Listín Diario donde puedes encontrar todo lo sucedido en torno a este triste caso.

Parece que este post es de religión, pero no lo es, va más allá de lo que pensamos o de lo que alguna vez imaginamos ver. La humanidad cada día despierta dejando de creer,  vamos bajando los ídolos de los altares donde nosotros mismo los colocamos. Pero es peor cuando llegan personas a cambiar nuestros pensamientos, y nos muestran que todo aquello que creímos  era una realidad pasa a ser un cuento de ficción, con una facilidad que me sorprende la gente esta dejando de creer.

Ser mujer a través de la historia ¿es una ventaja o una desventaja?  Desde pequeña supe lo que era nacer bajo el signo de Eva. En la antigüedad se esperaba siempre que el primogénito de una familia fuese varón, lo cual se identificaba como fortaleza y bendición. Que hubiese sido de Abraham si el primer hijo fuese una niña,  creo que la historia fuera un poco diferente. Y es que según la biblia, el término primogenitura designa una anterioridad de nacimiento, y los derechos que de ella se derivan, en particular en materia de sucesión.

Cuando alguien que admiramos se marcha de esta vida terrenal, no podemos imaginar la tristeza que puede causar a nuestro corazón. Con este actor aprendí a reír, a ver el lado divertido de la vida, a través de todas sus actuaciones pude verlo ser el bueno, el cómico, el padre, el doctor, el robot, el villano, el alíen, el cómico, el dramaturgo, actuales, del futuro. Aprendí amarlo a través de la pantalla y hoy nuevamente me enseña, algo que siempre he creído, en que porque alguien sonría o se vea bien físicamente, no quiere decir que dentro este todo bien, solo tú sabes el camino elegido o que en realidad pudo pasar para que te marcharas a destiempo. Hoy te despido con cariño, con lagrimas en los ojos te extrañare, y con este poema que es uno de mis favoritos, te digo bye Robin. #RIPRobinWilliams

Hoy  nacimos de nuevo mi querido Pimentel (taxista) y yo, nacimos de nuevo. Una enorme patana rastrillo medio  frente solo estábamos estacionados para doblar, tan solo eso. Me puse muy nerviosa y mientras observaba a mi taxista dialogar con el chofer de la patana, pensé “pudimos morir”, entonces escuche como el trataba de negociar el asunto, pero Pimentel  prefirió llevarme primero para no retrasarme más, aun ante una situación como la que vivimos y  viendo su auto sin bumper, sin mica el aun pensaba en eso, es un hombre increíble. Ya todo el trayecto al inicio en silencio, el se gira y me dice “Doña nos salvamos de milagro” y yo igual nerviosa le respondí, “ya lo sabe”.

Cuando nacemos estamos libres de todo, nuestra mente es como una hoja en blanco a medida que crecemos, aprendemos hablar de las primeras palabras que emitimos después de “Papá” o “Mamá”, cruzamos a la etapa de NO para todo la respuesta es “No”. Porque desde que tenemos conciencia empezamos a delimitar nuestro espacio, a decir que es nuestro, si algo nos disgusta una comida o un vestuario. Empezamos a generar los rencores, que luego se transforman en un sentimiento más fuerte.

El miedo a envejecer, tenemos grandes miedos el más aterrador: ¡No ser amadas!  Todo sustentado en nuestra belleza de ser mujer sumada a todo lo demás. Nuestra seguridad no está a lo interno como hablan todos esos especialistas de la teoría del “Secreto”  y los seguidores de Paulo Cohelo.

Siempre guardo un no grato recuerdo a la palabra clave que me ha acompañado a lo largo de mi existencia  “Tolerancia” desde pequeña se me inculco que la mujer debe ser tolerante, más que nada debía considerarla una cualidad, ser tolerante tener paciencia, buena niña.