El trabajo, la familia, los contactos con amigos en el extranjero, y para no alejarme del mundo sigo dentro de la red social de Facebook, cuando me pongo a buscar algo o entro para ver las noticias, me desencantan a un nivel superlativo las personas, es como si perdiera cada día más la fe en la humanidad. Resta tanto a las personas cuando escriben o comparten cosas sin sentido, podríamos apelar a las leyes de las redes sociales que protegen a las personas indicando que cada muro es privado, por lo que debemos dejar que cada quien demuestre a más de 70 millones de personas (Cifra a feb. 2017) como son en realidad, sus pensamientos y su forma de trolear a los demás o simplemente limpiar nuestras redes.

Los tiempos son los mismos, las situaciones similares, lo único que ha cambiado es el entorno y las influencias todo esto como fruto del desarrollo e integración de la tecnología en nuestra vida. Antes la mujer era la responsable de educar a los hijos en casa, no trabajaba; pero igual pasaban cosas desagradables existían otros conflictos, la diferencia radica en que no somos los mismos y nuestro ambiente tampoco. Nuestras prioridades han cambiado junto a ellas las de nuestros hijos.

Aunque siempre los hombres dicen que para entender a las mujeres necesitan un manual, eso no es verdad. Somos el ser más predecible que existe, pero estos varían dependiendo de la fémina, claro la mayoría podemos coincidir en algunos aspectos en otros no,  pero ser mujer no es fácil como siempre escribo,  nuestro papel  es el más importante del mundo, porque sin nosotros no tendríamos una sociedad, un desarrollo,  y es que la responsabilidad de la creación descansa sobre los hombros nuestros. Al final nosotras somos vida, somos fecundidad  pero también la mayoría de las veces dejamos  de vivir la propia para dedicarnos a los seres que amamos o enfocarnos en quien más nos necesite. Muchas veces incomprendidas, otras veces sentenciadas y juzgadas,  por nosotras mismas.

Ser mujer a través de la historia ¿es una ventaja o una desventaja?  Desde pequeña supe lo que era nacer bajo el signo de Eva. En la antigüedad se esperaba siempre que el primogénito de una familia fuese varón, lo cual se identificaba como fortaleza y bendición. Que hubiese sido de Abraham si el primer hijo fuese una niña,  creo que la historia fuera un poco diferente. Y es que según la biblia, el término primogenitura designa una anterioridad de nacimiento, y los derechos que de ella se derivan, en particular en materia de sucesión.

Siempre guardo un no grato recuerdo a la palabra clave que me ha acompañado a lo largo de mi existencia  “Tolerancia” desde pequeña se me inculco que la mujer debe ser tolerante, más que nada debía considerarla una cualidad, ser tolerante tener paciencia, buena niña.