Cada año, o inicio de mes leemos en las redes  la palabra ¡Sorpréndeme!  Ponemos nuestras esperanzas y oraciones en este nuevo inicio, pensando que sin el compromiso de nuestra parte el reseteo de las fechas surtirá una magia que hará que todo aquello que no pudimos hacer o concluir se realice.

Si algo es efectivo  para avanzar, es hacer una revisión  de cómo nos fue el año antes de finalizar. Es una manera de corregir y establecer nuestras metas para el entrante, un resumen de nuestras acciones nos permite ver que tanto avanzamos, que objetivos vale la pena evaluar o que quizás eliminar definitivamente de nuestra Lista de Deseos.