Se termina, cuando todo termina.

En estos días he escuchado muchas actitudes derrotistas empezando el año, y no sé si en mi torrente sanguíneo hay exceso de Bevione y de John Maxwell, pero realmente no entiendo qué está pasando en este 2016, espero reconsideren. Mi historia de vida puede parecer dura para algunos, pero para mí no lo es, para mi es lo normal que me tocaba vivir y la he disfrutado en las buenas como en las malas, porque de esta última he sacado mi fuerza.

El 2015 nos trajo grandes cambios, tuvimos terribles pérdidas, atentados terroristas, enfermedades, y miles de cosas que pudimos vivir pero realmente si de algo estamos conscientes es que aprendimos mucho y quizás la persona que inicio en enero no es la misma de ahora en diciembre, hoy no posee los mismos pensamientos que cuando inicio en enero.

El ser humano llega al mundo libre de pecados, y los adquiere a medida que va creciendo, en los 10 mandamientos existe una ley que Dios nos lego vía  Moisés que  cita “No darás falsos testimonios, ni mentiras”. Cerremos los ojos por un momento y pensemos ¿Cuántas veces al día digo mentiras? ufff

Cuando era joven soñé toda la vida con poder ir a fiestas, beber y disfrutar una larga noche con mis amigos, pensaba en ese tiempo,  era la cumbre para celebrar la mayoría de edad representando el inicio de mi #Libertad. Y realmente disfrute aquella época la cual fue breve porque como tuve que estudiar y trabajar apenas tenía tiempo para esas cosas, recuerdo ver a mis compañeros levantar en el parqueo de Apec un coche pequeño de nuestro amigo “Gugi” para luego entrarnos todos en él e irnos a tomar par de cervezas y hablar teorías de cómo hacernos ricos a Plaza Criolla o el Malecón.


Cada día en nuestro normal vivir,  notamos como el hombre desea obtener el mismo poder de Dios y juzgar, llegando a un punto que a veces desafía abiertamente su autoridad.  Y aun cuando no cree en una fuerza mayor, con solo un motivo de demostrar su poder ante otras personas es suficiente. Vemos como naciones su
fren bajo sus gobernantes estos determinan el destino de su pueblo con acciones que pueden ser al final autodestructivas, como partidos políticos se dividen creando inestabilidad no solo a suinstitución, sino a sus seguidores que invierten a veces una vida y sus recursos para apoyarlos, pero en lo cotidiano es donde vemos más la lucha y disputa con el solo deseo de “Jugar a ser Dios”.

Hoy  nacimos de nuevo mi querido Pimentel (taxista) y yo, nacimos de nuevo. Una enorme patana rastrillo medio  frente solo estábamos estacionados para doblar, tan solo eso. Me puse muy nerviosa y mientras observaba a mi taxista dialogar con el chofer de la patana, pensé “pudimos morir”, entonces escuche como el trataba de negociar el asunto, pero Pimentel  prefirió llevarme primero para no retrasarme más, aun ante una situación como la que vivimos y  viendo su auto sin bumper, sin mica el aun pensaba en eso, es un hombre increíble. Ya todo el trayecto al inicio en silencio, el se gira y me dice “Doña nos salvamos de milagro” y yo igual nerviosa le respondí, “ya lo sabe”.