Siempre en la oficina tiendo a decirle a mis compañeros, ante un hecho que entendemos injusto o que afecte a otra área les digo “Véanse siempre en el espejo de otro” y cuando vi el caso de Juan De Los Santos (Juancito Sport) me sucedió lo mismo,  para mi fue una tragedia donde 3 familias perdieron su cabeza de hogar, pero en las redes se volvió en un circo romano de mal gusto, si no sabes que paso ver la cobertura especial de Listín Diario donde puedes encontrar todo lo sucedido en torno a este triste caso.


Cada día en nuestro normal vivir,  notamos como el hombre desea obtener el mismo poder de Dios y juzgar, llegando a un punto que a veces desafía abiertamente su autoridad.  Y aun cuando no cree en una fuerza mayor, con solo un motivo de demostrar su poder ante otras personas es suficiente. Vemos como naciones su
fren bajo sus gobernantes estos determinan el destino de su pueblo con acciones que pueden ser al final autodestructivas, como partidos políticos se dividen creando inestabilidad no solo a suinstitución, sino a sus seguidores que invierten a veces una vida y sus recursos para apoyarlos, pero en lo cotidiano es donde vemos más la lucha y disputa con el solo deseo de “Jugar a ser Dios”.

Esta semana pensé, tengo mucho sin escribir. Los problemas normales, el trabajo y el día a día se llevan siempre mi inspiración, como si no quedara espacio para yo pensar, para mí. Una noticia hizo que me dieran deseos de escribir de nuevo, “Alex Rodríguez escribió una carta a mano para disculparse”,  Wow pensé me quede mirando mis compañeras de trabajo y les dije ya sé que escribiré, mi próximo post será sobre el arrepentimiento, porque hoy es Alex Rodríguez una persona que ante mis ojos estaba en lo más alto, pero aun pasando todo lo que ha pasado, para mi sigue siendo el mismo, es un ser humano, pero con un gran talento, porque encuentro  que todo no es más que deseo de dañarle su carrera.

Desde niñas hemos visto en películas, en los dramas y en los libros de cuentos que el primer amor deja marcado para siempre tus recuerdos, pienso porque como su nombre lo indica es la primera vez que alguien nos llama la atención lo suficiente como para desequilibrar nuestros sentidos. La frase con que está plasmado en el tiempo es que “El primer amor de tu vida, nunca se olvida”.

En conversación alguien conocido, siempre me dice recuerda “Las buenas van a la iglesia, las malas a todas partes” reafirmando la teoría que siempre hemos tenido, dentro algunos hombres existe un masoquista en potencia,  y entonces cuando se siente explotado o traicionado cae en lo que denominamos “Violencia de Género” o  “ella me pagara lo que ha hecho” .

Aunque siempre los hombres dicen que para entender a las mujeres necesitan un manual, eso no es verdad. Somos el ser más predecible que existe, pero estos varían dependiendo de la fémina, claro la mayoría podemos coincidir en algunos aspectos en otros no,  pero ser mujer no es fácil como siempre escribo,  nuestro papel  es el más importante del mundo, porque sin nosotros no tendríamos una sociedad, un desarrollo,  y es que la responsabilidad de la creación descansa sobre los hombros nuestros. Al final nosotras somos vida, somos fecundidad  pero también la mayoría de las veces dejamos  de vivir la propia para dedicarnos a los seres que amamos o enfocarnos en quien más nos necesite. Muchas veces incomprendidas, otras veces sentenciadas y juzgadas,  por nosotras mismas.

Ser mujer a través de la historia ¿es una ventaja o una desventaja?  Desde pequeña supe lo que era nacer bajo el signo de Eva. En la antigüedad se esperaba siempre que el primogénito de una familia fuese varón, lo cual se identificaba como fortaleza y bendición. Que hubiese sido de Abraham si el primer hijo fuese una niña,  creo que la historia fuera un poco diferente. Y es que según la biblia, el término primogenitura designa una anterioridad de nacimiento, y los derechos que de ella se derivan, en particular en materia de sucesión.

Recuerdo siempre en mi infancia sentir entrañable lastima por los malos de las tiras cómicas, o de los muñequitos, me sentía frustrada con el Correcaminos y miraba al Coyote como la verdadera victima en manos de ese horroroso pajarraco con suerte, que lograba salir airoso en cada episodio, creo que en ese momento empecé a generar mi teoría de los buenos solo lo son en la etiqueta.