Siempre en la oficina tiendo a decirle a mis compañeros, ante un hecho que entendemos injusto o que afecte a otra área les digo “Véanse siempre en el espejo de otro” y cuando vi el caso de Juan De Los Santos (Juancito Sport) me sucedió lo mismo,  para mi fue una tragedia donde 3 familias perdieron su cabeza de hogar, pero en las redes se volvió en un circo romano de mal gusto, si no sabes que paso ver la cobertura especial de Listín Diario donde puedes encontrar todo lo sucedido en torno a este triste caso.

Cuando era joven soñé toda la vida con poder ir a fiestas, beber y disfrutar una larga noche con mis amigos, pensaba en ese tiempo,  era la cumbre para celebrar la mayoría de edad representando el inicio de mi #Libertad. Y realmente disfrute aquella época la cual fue breve porque como tuve que estudiar y trabajar apenas tenía tiempo para esas cosas, recuerdo ver a mis compañeros levantar en el parqueo de Apec un coche pequeño de nuestro amigo “Gugi” para luego entrarnos todos en él e irnos a tomar par de cervezas y hablar teorías de cómo hacernos ricos a Plaza Criolla o el Malecón.

En conversación alguien conocido, siempre me dice recuerda “Las buenas van a la iglesia, las malas a todas partes” reafirmando la teoría que siempre hemos tenido, dentro algunos hombres existe un masoquista en potencia,  y entonces cuando se siente explotado o traicionado cae en lo que denominamos “Violencia de Género” o  “ella me pagara lo que ha hecho” .

Siempre guardo un no grato recuerdo a la palabra clave que me ha acompañado a lo largo de mi existencia  “Tolerancia” desde pequeña se me inculco que la mujer debe ser tolerante, más que nada debía considerarla una cualidad, ser tolerante tener paciencia, buena niña.