Si algo es efectivo  para avanzar, es hacer una revisión  de cómo nos fue el año antes de finalizar. Es una manera de corregir y establecer nuestras metas para el entrante, un resumen de nuestras acciones nos permite ver que tanto avanzamos, que objetivos vale la pena evaluar o que quizás eliminar definitivamente de nuestra Lista de Deseos.

Se termina, cuando todo termina.

En estos días he escuchado muchas actitudes derrotistas empezando el año, y no sé si en mi torrente sanguíneo hay exceso de Bevione y de John Maxwell, pero realmente no entiendo qué está pasando en este 2016, espero reconsideren. Mi historia de vida puede parecer dura para algunos, pero para mí no lo es, para mi es lo normal que me tocaba vivir y la he disfrutado en las buenas como en las malas, porque de esta última he sacado mi fuerza.

El 2015 nos trajo grandes cambios, tuvimos terribles pérdidas, atentados terroristas, enfermedades, y miles de cosas que pudimos vivir pero realmente si de algo estamos conscientes es que aprendimos mucho y quizás la persona que inicio en enero no es la misma de ahora en diciembre, hoy no posee los mismos pensamientos que cuando inicio en enero.