Cada día al despertar tengo una rutina, y es revisar mis redes sociales,  como es de esperarse me salen siempre las actualizaciones de mis amigos, de mis páginas favoritas, entre ellas medios de comunicación que les doy estrecho seguimiento. Al trabajar en un periódico he desarrollado el hábito de leer  diarios de otros países,  El Universal de México, El Espectador de Colombia, El País de España son algunos de los habituales, Primera Hora de Puerto Rico  capta mi atención con la siguiente noticia: Muere la doctora Gloria Ortíz en hospital de Caguas en ese momento pensé en la teoría aquella de la Falacia del Jugador.

Cuando era joven soñé toda la vida con poder ir a fiestas, beber y disfrutar una larga noche con mis amigos, pensaba en ese tiempo,  era la cumbre para celebrar la mayoría de edad representando el inicio de mi #Libertad. Y realmente disfrute aquella época la cual fue breve porque como tuve que estudiar y trabajar apenas tenía tiempo para esas cosas, recuerdo ver a mis compañeros levantar en el parqueo de Apec un coche pequeño de nuestro amigo “Gugi” para luego entrarnos todos en él e irnos a tomar par de cervezas y hablar teorías de cómo hacernos ricos a Plaza Criolla o el Malecón.


Cada día en nuestro normal vivir,  notamos como el hombre desea obtener el mismo poder de Dios y juzgar, llegando a un punto que a veces desafía abiertamente su autoridad.  Y aun cuando no cree en una fuerza mayor, con solo un motivo de demostrar su poder ante otras personas es suficiente. Vemos como naciones su
fren bajo sus gobernantes estos determinan el destino de su pueblo con acciones que pueden ser al final autodestructivas, como partidos políticos se dividen creando inestabilidad no solo a suinstitución, sino a sus seguidores que invierten a veces una vida y sus recursos para apoyarlos, pero en lo cotidiano es donde vemos más la lucha y disputa con el solo deseo de “Jugar a ser Dios”.

Esta semana pensé, tengo mucho sin escribir. Los problemas normales, el trabajo y el día a día se llevan siempre mi inspiración, como si no quedara espacio para yo pensar, para mí. Una noticia hizo que me dieran deseos de escribir de nuevo, “Alex Rodríguez escribió una carta a mano para disculparse”,  Wow pensé me quede mirando mis compañeras de trabajo y les dije ya sé que escribiré, mi próximo post será sobre el arrepentimiento, porque hoy es Alex Rodríguez una persona que ante mis ojos estaba en lo más alto, pero aun pasando todo lo que ha pasado, para mi sigue siendo el mismo, es un ser humano, pero con un gran talento, porque encuentro  que todo no es más que deseo de dañarle su carrera.

Desde niñas hemos visto en películas, en los dramas y en los libros de cuentos que el primer amor deja marcado para siempre tus recuerdos, pienso porque como su nombre lo indica es la primera vez que alguien nos llama la atención lo suficiente como para desequilibrar nuestros sentidos. La frase con que está plasmado en el tiempo es que “El primer amor de tu vida, nunca se olvida”.

Aunque siempre los hombres dicen que para entender a las mujeres necesitan un manual, eso no es verdad. Somos el ser más predecible que existe, pero estos varían dependiendo de la fémina, claro la mayoría podemos coincidir en algunos aspectos en otros no,  pero ser mujer no es fácil como siempre escribo,  nuestro papel  es el más importante del mundo, porque sin nosotros no tendríamos una sociedad, un desarrollo,  y es que la responsabilidad de la creación descansa sobre los hombros nuestros. Al final nosotras somos vida, somos fecundidad  pero también la mayoría de las veces dejamos  de vivir la propia para dedicarnos a los seres que amamos o enfocarnos en quien más nos necesite. Muchas veces incomprendidas, otras veces sentenciadas y juzgadas,  por nosotras mismas.