Realmente estamos listos, para la nueva normalidad


Después del mes de diciembre, el mundo empezó a  recibir lo que serían advertencias de cómo todo cambiaría para jamás volver a ser normal. Estuvimos recibiendo descargas emocionales de cómo nos habíamos convertido en canal conductor primario del Covid-19 . Dando inicio a una Pandemia, el país fue declarado Estado de Emergencia, nos fuimos a confinamiento pero seguimos trabajando desde casa convirtiendo nuestro hogar en una extensión de la oficina, pero viendo con preocupación cómo entre política y medidas, el gobierno trataba de contener la enfermedad.

Fueron meses intensos en donde muchos llegamos a dudar de la veracidad de todo, la OMS Organización Mundial de la Salud, es el responsable principal de todo lo acontecido, pero tratamos de mantener la cordura emocional para no perder la cabeza. Creamos nuestros propios protocolos para proteger a nuestra familia, otros bajaron la guardia ya sin preocupación al contagio, dentro de la Pandemia han tratado de mantener su normalidad poniendo el riesgo muchas veces su propia salud y de aquellas personas que les rodean.

Estamos en el cuarto mes en que nuestro país tuvo sus primeros casos comunitarios, todo esto en medio de las elecciones municipales y rumbo a las presidenciales, donde la salud no es la prioridad de nuestros líderes, mucho menos de la oposición. Los empresarios sufren enormes pérdidas, suspenden a sus empleados, recurriendo a las ayudas prometidas por el gobierno mientras el virus sigue su curso, a medida que se realizan más pruebas se identifican más casos, y como nuestro país, así se encuentran muchas naciones del mundo.

Varias veces he leído en los muros de redes sociales como Facebook o en post de Instagram clamar a las personas con el deseo de recobrar la normalidad, pero lo real es que ya eso que conocíamos como normal, dejó de existir, para dar nacimiento a una covidianidad donde hemos sido obligados a vivir con el virus. Cada persona es responsable de cuidarse, y pero es necesario que sea lo suficientemente responsable para evitar el contagio de las personas que los rodean.

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Nuestros enfermos se vuelven ratas de laboratorio, ya que cada cierto tiempo notifican un medicamento que puede tratar el virus, luego dicen que no, surge otro… y así. Mientras estamos lejos de la familia, no podemos abrazarnos, salimos solo para aquello que es esencial, usamos mascarillas por más de 8 horas, y lavamos nuestras manos hasta desgastarlas. Sin contar que se y estoy clara que el uso constante del gel con alcohol no hara un daño a largo plazo, sumemos el Lysol, el cloro, y demás desifectantes que estamos utilizando en exceso.

Pero mientras algunos bailan en TIK TOK, descubren nuevas competencias tratando de buscar nuevas fuentes de ingresos, me detengo y pienso acaso podremos acostumbrarnos a esta nueva normalidad? Hay personas que antes de que terminará el estado de emergencia, estaban actuando con normalidad, juntándose para visitar amigos, con viajes a la playa o la montaña, caminando en áreas libres sin mascarillas, y empiezan la negación, eso no es como dice el ministro o es el gobierno manipulando…. Y así, pero qué sucede cuando por necesidad debemos salir del confinamiento, debemos obligatoriamente asumir una normalidad con el temor a salir contagiados.

@sofimorandi

Soy esa amiga friolenta devuélvanme el invierno gracias #viral #recomendado #destacado #parati #foryou #fyp

♬ Llego el Pavo – Silvio Mora

Las enfermedades con dinero se curan? Sí, pero este virus se llevó a muchas personas con dinero, y la realidad que aunque existe un listado de personas que clínicamente son más afectadas por el virus, otra realidad latente es que si eres saludable el virus afecto órganos que jamás, vuelves tener bajo esa normalidad.

¿Cómo controlas mentalidad autodestructiva de los seres humanos? ¿cómo le explicas a las personas que deben mantener la distancia, que deben utilizar siempre las mascarillas, que si tienen síntomas o son detectados con la enfermedad deben notificarlo, para que así las personas con quien tuvieron contacto tomen las medidas pertinentes?

Debemos regresar a las calles, para poder ser productivos y que no perdamos nuestros trabajos, que podamos llevar el pan a la casa o que podamos mitigar nuestros compromisos, la realidad es que nadie estaba preparado, el mundo cambió, pero como asumimos una normalidad cuando aquello que es básico no lo tenemos, la seguridad, sencillamente en esta situación la palabra normalidad no existe…. no seremos por un tiempo personas normales, es adaptarnos a esta realidad.

En mi caso soy madre soltera y cabeza de mi familia, debo salir a cumplir con mis obligaciones, trato de cuidarme mucho por temor a infectar a mi madre o mi hijo, cada día es más estresante al anterior porque aunque guardo todo el protocolo, siempre hay alguien que no se protege o que se te tira encima en el supermercado, que se niega a colocarse la mascarilla y cuando habla tienes miedo a que salga una chispa…wow, la normalidad no existe en mi pequeño mundo aún mi madre aun piensa que el que se levante el estado de emergencia significa que podrá salir nuevamente, ella no me entiende aunque- no hay una cura pero a la vez ora por sus amigos de argentina porque considera que en ese país hay una gran infección de covid.

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Aún no tenemos normalidad tenemos covidianidad, estamos por obligación saliendo, la realidad es que debemos ser responsables cuando nunca lo hemos sido, cuando hay personas que no se preocupan por lo demás, fingimos ser responsables pero al final el cansancio nos derriba y deseamos hacer todo como antes de la enfermedad.

Las empresas piensan en la crisis, el empleado en no perder su trabajo, el suspendido está pensando en que hacer para llevar la comida a su hogar y más si solo en dependientes sobrepasan el promedio de 5 personas, el que sigue en confinamiento desea salir esta agobiado y tiene claustrophobia, los pobres no piensan en enfermarse piensan en su día a día en buscar el gasto, pero al final esto es lo más parecido a la salvación religiosa, es individual, ahora estar sano será un lujo, Bill Gates nos informa que de septiembre a noviembre llegará otro virus, entonces será esta normalidad la que adecuaremos a nuestra cotidianidad, ver morir personas y ya no sentir ni llorar, es un momento en que quedará el registro para la historia, cuando perdimos eso que tanto no valoramos, eso que antes llamaban normalidad.