Historia de 2: Abbi y Lee son Almas Gemelas  


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A veces vemos una persona  y nuestra mente nos indica que nos conocemos, siendo muy chocante, cuando son personas que jamás se han conocido. La gente dice que las almas pasadas en un punto del tiempo se reencuentran, vuelven a unirse para convertirse en una sola alma,  podemos decir que este enunciado es el inicio de esta corta pero eterna historia de amor.

Fue cuando apenas tenía 9 años que Abbi conoció a Lee,  su padre invito a casa a su mejor amigo quien llego acompañado de su familia, y como era de esperarse presento a los niños como primos, “saluda a tu tío” algo que le choco pues no recordaba ningún hermano de su padre. Es de costumbre para los latinoamericanos decirle hermano a los amigos y sobrinos a sus hijos,  ya que como dicen por ahí nuestros “amigos son aquellos hermanos de vida que podemos escoger”.

Lee se observaba serio en ese momento tenía unos 14 años era un joven adolescente maduro, demasiado serio pensó Abbi, que poco divertido, apenas la miro cuando la saludo, aún así  ella recordó como al acariciar su cabeza en forma de aprobación, sintió una pequeña corriente eléctrica que se alojo dentro del corazón, intenso, porque apenas era una pequeña niña.

Al transcurrir del tiempo las actividades los compenetraron más ambas familiar a tal punto de desarrollar una vida familiar total, por lo que compartir era lo normal para Abbi y Lee, a pesar de que él era un joven de externar pocas veces los sentimientos, se podía ver como  cuidaba y protegía a la pequeña, ya sea en el camino a la escuela ó en el parque al jugar. El trataba siempre de con el rabillo del ojo estar pendiente de todo lo que rodeaba a la niña (la niñita de todos)  como quien protege un pequeño tesoro. Mientras ella lo observaba con admiración y procuraba gritar su nombre en busca de atención, cuando ella se convirtió en una adolescente  el recién salía de la universidad, y comenzaba a trabajar con sus padres en el negocio familiar.

Lee tenía claro su visión de la vida, por eso estudio administración de empresas. Trataba de no externar sus sentimientos,  jamás imponía sus ideas a las de sus padres, era en resumen  el hijo soñado por cualquier familia, un hijo ejemplar. Abbi era todo lo contrario, nació vivaracha, le gustaba la música, llevar la contraria, oponerse a todo y sobre todo hacer de las causas imposibles su proyecto personal. Le encantaban las acciones sociales, ayudar a los necesitados y sobre todo amaba la liberta de hacer lo que ella quisiera en el momento que lo deseara en resumen “síndrome de niña mimada”

Un día estaba tomando el autobús a la casa, porque a pesar de que en su hogar había un chofer y autos disponibles, ella consideraba un exceso de su padre enviarla a recoger a todos lados cuando ella perfectamente podía desplazarse en transporte público como la gente normal, prefería escuchar a las personas  para así enterarse de lo que pensaban  las personas  actualizándose, ese día decidió escuchar música y observar por la ventana  fue entonces cuando se quedo helada, al ver una hermosa joven caminar colgada del brazo de Lee, por primera vez ella lo miro sonreír, volteo rápidamente la mirada y corrió a la parte trasera del autobús para poder constatar su importante hallazgo, en ese momento se encontraron de frente sus miradas,  Lee dejo de sonreír y ella entonces forzadamente le dijo adiós, con una sonrisa falsa, torcida y sintió como sus lagrimas se agolparon en sus ojos, entonces trago en seco y se sentó nuevamente orando para llegar a su casa en un cerrar de ojos. Cuando se dejo caer en la cama, observaba su muro donde había todo tipos de fotografías de Lee, en cada momento de su vida desde que ellos llegaron hasta la actualidad, oculto sus lagrimas con la almohada y solo pudo decir ¿Quién era esa chica? ¿Por qué con ella sonreía?

Y así paso toda una semana, ella trato de evitar a toda costa encontrarse con él, no deseaba verlo otra vez en una escena de felicidad con aquella joven. Pronto llego el  fin de semana como era costumbre  salían a comer a casa de los padres de su amor platónico, ese día ella pensó hacerse la enferma, le pidió a su madre mejor dejarla descansar algo que alarmo a sus progenitores, pero los convenció que era un proceso viral que con dormir  con  medicina se recuperaba, sus padres accedieron,  la dejaron descansar.  Al medio día decidió levantarse y buscar algo que comer, como era su plan una sopa seria el menú ideal, cuando en ese momento justo de comenzar a prepararla, tocaron a su puerta rezongona se acerco y al abrir la puerta  quedo frisada al observar a Lee justo frente a ella, le mostro un bulto rosado diciéndole entre muecas ¡Te traje comida!! ¿Qué tienes?  Por ti tuve que hacer lo que nunca, atravesar la ciudad con este bulto de comida, – como siempre le acaricio el pelo como si ella fuese una niñita, cosa que por primera vez le molesto.

Alejo instintivamente su rostro y le replico: No soy un bebe al que tienen que cuidar, – lo espeto- ya soy un adulto giro caminando hacia la cocina, mientras le decía: no tienes por qué preocuparte por mí, ella sintió como sus pasos se detuvieron detrás de ella, le dio un enorme temor voltearse pero aun así lo hizo, y vio a su querido Lee observarla divertido, relajado por primera vez con ella sonriendo burlón. ¡Oh perdone la señorita!– dijo Lee en tono burlón, su plan definitivamente era hacerla rabiar,  ella sintió como cada vena  y gota de sangre de su cuerpo se convertía en fuego,  camino hacia él hasta estar lo suficientemente cerca de su rostro, por un  momento su aroma mezclado entre perfume y olor a Lee le hicieron flaquear, pero instintivamente giro su cabeza en negación, lo miro desafiante diciendo: ¿Te resulto graciosa en este momento?

Y fue justo el momento en que sintió que se detuvo el tiempo, Abbi aun hoy día no recuerda que paso a sinceridad, pero recuerda ver un brillo en los ojos de su oponente y ser atrapada por sus brazos hasta que sus bocas se unieron en un profundo y largo beso como algo que jamás había hecho salió de una forma tan natural, tan confortable y sobre todo tan deseable, un sentimiento nuevo, sus mejillas parecían sandias en verano, su pulso se aceleró y sus cuerpos se unieron como si cada parte fuese una pieza de un  rompecabezas que empalmara perfecto,  cuando Lee por fin la dejo escapar  su prisionera apenas podía sostenerse, no podía levantar la cabeza mirando sus pies descalzos,  trato de recuperar su dignidad, su corazón y tomar una fuerte bocanada de aire para restablecer  el  pulso normal. ¡Y ahora! Escucho la voz profunda de Lee ¿Crees es posible que vuelvas a ser mi niñita, te comportes y vengas conmigo a mi casa como siempre? Abbi asintió obedientemente, mientras subió a darse un baño, mientras se vestía sentía oleadas de alegría y euforia, confusión, ¡me beso! ¡Me beso!  ¿Por qué me beso?

Bajo rápidamente las escaleras, pues pensaba que todo era un sueño, corrió como caballito desbocado, a la sala y no vio a Lee, por un momento su corazón se detuvo, entonces sintió otra vez el aroma cegador, junto al cuerpo cálido que la abrazaba por la espalda. ¡Ya te hizo efecto la medicina! Vamos –le sonrió-, nos están esperando.

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Ya en el auto, ella no se podía creer que esto estuviese pasando, se pellizcaba  por momentos para despertarse lo miraba con disimulo, él  le tomo su mano como una forma de darle seguridad, ella se sujeto a ella con fuerza  y no la soltó hasta llegar a la casa de sus padres, entraron  a la terraza punto de encuentro familiar justo allí en el centro de todo estaba la joven que ella observo colgarse del brazo de Lee ese día, la cual se puso de pie rápidamente como resorte ¡Abbi que bueno estas aquí , todos me dicen cosas muy lindas de ti, soy Pamela la hermana mayor de Lee!

Caspita. Todos la observaban divertidos, mientras ella deseo que la tierra la tragara una y otra vez, pero el que más disfruto de la escena fue Lee quien al oído le comento, ven mi niñita vamos a sentarnos y debes de comer, así la cabecita loca no pensara cosas que no son.

Todo transcurrió en perfecta armonía, sus padres conocían sus sentimientos todos, ambos amigos deseaban y soñaban casar a sus hijos, las madres apoyadores sonreían, cuando Lee pidió la mano de Abbi a sus padres ellos vieron la gloria, un hombre bueno podría hacerse cargo de su descarriada y revolucionaría hija protegiéndola de la realidad, para los padres de Lee y su hermana, Abbi era el complemento perfecto, una alegría para ese hogar que gozaba de verlos entrar en fuertes discusiones que terminaban con fuertes abrazos y besos.

No reconoció en aquel momento a la hermana de Lee pues ella solo visitaba la casa ocasionalmente pues vivía en otra ciudad, y sobre todo porque sus celos se apoderaron de ella, al punto de hacerla ver e imaginar una historia irreal, durante toda una semana se torturo, y casi enfermo para luego ver que todo no era más que la preparación de su fiesta de compromiso, donde Lee pensaba darle a conocer sus sentimientos y deseos para hacerla parte de su vida. Amor eterno fueron sus palabras, eres mi complemento, con quien deseo caminar ancianito por la playa.

Cuando dos almas se reencuentran, el caso siempre termina con una fuerte relación y sobre todo con la complicidad y la armonía de quienes nos rodean. Es una dicha re encontrar tu alma gemela, es una dicha encontrar el amor eterno, pero lo más importante es darle ese valor especial a este poderoso regalo y con responsabilidad mantenerlo en el tiempo. We Can love?

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